miércoles, 23 de julio de 2008

arte:nada:palabra que consta de cuatro letras.

Caer en reduccionismos simples con argumentos astutos eso es simpleza. Porque el arte no es técnica..., repito, no es técnica sólo si usted se está refiriendo a los artesanos que hacen muebles decorativos, o el carpintero que talla la madera, inclusive la ama de casa hace arte Técnicamente hablando, cuando prepara los sagrados alimentos.
Hábleme de su estética existencial y no de su nihilismo majadero. Proponga que el arte no es hacer una cosa técnicamente (este razonamiento vacuo es escolar), sino una liberación espontánea de los sentidos ontológicamente, una liberación síquica-orgásmica por quienes ejecutan esas obras divinas: oh gran creador del ser, concédenos una hora más para ejecutar nuestro arte y perfeccionar nuestras vidas. El latido a la par de todos nuestros corazones, palpitando en el océano cósmico i n c o n m e s u r a b l e m e n t e eso sí es arte porque el lenguaje es finito para expresar esta experiencia, la danza cósmica que todos bailamos, el Uno-Todo de Plotino que los artistas visionarios perciben y sus dotes de pre-videncia, videncia y pro-videncia, moldean las partituras de la vida para una existencia que brille con los colores del arco iris todos lo días, Sr. Rimbaud-impostor; una sinfonía de Bach posee la clarividencia tiri rinn… tirr ri riiirrriiirrriign; imagíne contener la Eternidad en su palma de su mano: esos son los arcanos contemplativos de la producción estética que el artista plasma, sencillamente porque una concepción del mundo está naciendo desde un Espíritu que se solaza con el vacío y a su vez se engendra interiormente con la imaginación creadora.
Así que el arte no representa adornismos como se lo representa subjetivamente. Menosprecia el genio poético por una zarza de discurso sin contenidos. No hay corrientes filosóficas que sustentemos como verdad absoluta pero debemos decir que las artes son el espacio que abren nuevas percepciones, inteligible y sensorialmente.
Cambiar el mundo, transformar la vida, estas dos consignas de Andre Breton son una misma como él las adjunta. Es un lema revolucionario y con un sentido estético-existencial tautológico, Louis Aragón, Phillipe Soupault, Paul Eluard, Jaques vache, Marcel Duchamp y hasta Buñuel y Dalí interpretaron esta consigna para fabricarse una revolución moral individual, o sea que el surrealismo no tenía que bajar y llegar al marxismo, sino que el marxismo tenía que subir y llegar al surrealismo. Si el arte es simple como lo nombra, entonces la abuelitas son artistas cuando cosen los calcetines rotos de sus esposos… han aprendido una técnica.
Así entonces, cuando el arte se considera revolucionario, el artista tiene en su mano el martillo del filósofo. El artista creador con sus obras llega a las conciencias , las desdobla como un rayo divino que se dibuja en el cielo, rompe los esquemas establecidos y educa a su época, es decir, destructor-constructor de las costumbres, contempla un plan para construir una cultura de la gratuidad desde un mundo desesperanzador de tiempos remotos y su sentido estético-existencial no es otro sino propagar el éxtasis de los corazones, la verdadera navidad en la tierra.

Dedicado a los que no creen en nada.
A los que se reunían en las silenciosas salas de estudios y con un entusiasmo erotomaniaco leían en su juventud a Jorge batalla, todo esa alusión de desaparecer al Estado desde el contra-ataque de luces religiosas del paganismo y el romanticismo dionisíaco creado por comunas y conservando las lagrimas de Eros que una ciudad sofocante y sofisticadamente muerta había robado milenariamente.

Axlugo

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